Las precipitaciones recientes sumaron al menos 32 muertos en Hidalgo, Puebla, Querétaro y Veracruz. La intensidad de las lluvias también dejó viviendas colapsadas, comunidades bajo el agua, pueblos incomunicados, desborde de ríos, deslaves carreteros y falta de energía eléctrica. En Hidalgo, el gobierno estatal confirmó 16 personas fallecidas, todas por el derrumbe de sus casas,